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domingo, 2 de junio de 2013

Manualidad en morado: pie de lámpara


Esta es mi hermana Maite, nuestra experta en manualidades dentro de la empresa. En esta ocasión, nos va a explicar cómo ha transformado unos pies de lámpara de madera de haya en bonitas lámparas de mesilla en tonos morados, para que queden integrados en el conjunto de una habitación, que está decorada en esos tonos.

"Lo primero que se debe hacer es lijar suavemente la madera para abrir el poro y que la imprimación penetre mejor en la superficie para cerrar el poro de la madera. Al ir pintada en color, puedes utilizar como tapaporos tanto goma laca, como un gesso acrílico, pintura acrílica o una laca tapaporos. Cuando la imprimación esté bien seca, vuelve a lijar suavemente para quitar las posibles asperezas que aparecen al humedecer la madera. 
Tras esto, comenzamos a aplicar el color. En este caso, morado. Es mejor aplicar siempre dos manos para que quede bien cubierto y, a veces, volver a lijar para que quede bien liso.
Para dar un toque diferente, he aplicado una pátina rosa. La pátina se aplica con un pincel y al momento se retira el exceso con un paño que no suelte pelusa, cargando más por unas zonas que por otras (depende del gusto personal). 
Para darle un brillo especial, una vez seca la pátina rosa, se aplica un poco de plata resbalada en las zonas de relieve de la pieza. Es decir, 'a pincel seco': se unta un pincel con un poco de plata, descargamos el exceso en un trapo, de forma que apenas tenga pintura, y se va aplicando en las zonas elegidas.
Una vez todo seco, se acaba el trabajo con dos manos de barniz. En este caso, he empleado un barniz acrílico satinado. Para integrar también la tulipa, y que estuviera a tono con la decoración, he pintado los bordes en morado y plata, a juego del pie de lámpara."
Espero que os haya gustado. La seguiremos mareando para que nos dé consejos.

sábado, 6 de abril de 2013

Pintar las fachadas


La primera vez que visité los lagos de los Picos de Europa en Covadonga, Asturias -una tierra con unos paisajes maravillosos,- me encantó ver el colorido de las fachadas de las casas unifamiliares, a las que aquí llamamos caseríos.

Para mí era alucinante, en aquella época (hace casi 30 años), ver casas moradas, verde pistacho, azules, etc. Realmente parecían flores entre el verdor del paisaje. Este asombro se debía en parte a que en la zona donde vivo, Bizkaia, hasta hace poco las casas se pintaban de una forma más sobria. Aquí se han empleado tonos más tierra como los ocres, cremas, y sobre todo el blanco. Y es ahora cuando se empiezan a pintar con tonos como el salmón o el burdeos, y poco a poco se van atreviendo con tonos más intensos, como el verde frontón, o por ejemplo con un azul intenso como el de la foto de la Casa del Gato (como se conoce la Escuela de Música de Santurtzi) o la fachada amarilla del anexo al Hospital San Juan de Dios de este municipio.

Cuando vayas a pintar una fachada, si la pintura vieja está en malas condiciones, elimínala bien con chorros de arena o con un decapante. En el caso de que tengas grietas o desconchones, debes repararlos con masillas especiales para exteriores, que sean resistentes a los cambios de temperatura y flexibles, como las de fibra. A veces es apropiado aplicar un producto fijador para evitar problemas de adherencia sobre pinturas viejas, e incluso sobre paredes nuevas.

Tras eliminar el polvo y la suciedad, aplica la pintura plástica especial para exteriores (la tienes en acabado mate o satinado), recortando primero con una brocha los ángulos de las puertas y ventanas. Luego continúa bien a brocha o rodillo con el resto de la superficie. Aplica por lo menos dos manos de pintura, dejando secar bien entre mano y mano. Este tipo de pintura te admite una dilución con agua de un 10%, y al tratarse de una pintura densa es conveniente que diluyas sobre todo la primera mano.

En cuanto al color, aparte de tener un amplio abanico de tonos hechos de fábrica, con el sistema tintométrico se puede, al igual que en la pintura de interior, conseguirte cualquier color que te guste.

martes, 26 de marzo de 2013

Dormitorio juvenil


Una de nuestras clientas, Sara, ha decorado su dormitorio combinando un papel pintado de motivos florales en tonos naranja, arena y blanco roto, colocándolo en la pared donde reposa el cabecero de la cama, y el resto de las paredes de la habitación las ha pintado con una pintura plástica en tono arena, similar a uno de los colores del papel pintado. Esta combinación de tonos arena y blancos suavizan la vitalidad del color naranja. Y este color, a su vez, confiere un aire juvenil al dormitorio.

El problema surge cuando, al querer mantener el cabecero de madera, por ser una herencia familiar, no encuentra unas mesillas del mismo tono de color de la madera de este. Por el momento ha colocado unas mesitas del jardín hasta que comience el buen tiempo y tenga que sacarlas al exterior.

Pero la solución puede ser sencilla: al tratarse de un dormitorio juvenil, puede comprar unas mesillas sencillas de lineas rectas, para luego pintarlas a su gusto con laca satinada, e incluso mantener las del jardín, y pintarlas de la misma forma. Las posibilidades de elegir el color puede ser el blanco roto, o atreverse con el naranja, que en mi opinión, daría un toque más juvenil y desenfadado al dormitorio. De todas formas, las dos opciones quedarían muy bien.

Para pintar las mesillas, tanto si son de material laminado, como de mimbre, bastará con limpiar y secar bien la superficie , y tras aplicar una imprimación multiusos blanca a toda la superficie, lijamos suavemente y damos a continuación dos manos de acabado en laca satinada, lijando suavemente la primera mano, para que el acabado quede más suave y fino, no olvidando respetar el tiempo de secado entre mano y mano de pintura.

Una vez pintadas las mesillas, seguro que darán un toque alegre y juvenil a la decoración del dormitorio.

lunes, 18 de febrero de 2013

El color y su proyección personal


Según la cromoterapia, cada color tiene su propia interpretación, y guarda relación con la personalidad y el estado de ánimo de cada individuo. Os indico unos ejemplos:

  • Rojo: indica un estado de gran energía, pasión, fuerza y vitalidad.
  • Naranja: este color se asocia a una persona entusiasta y creativa. Al igual que el color rojo, también es energético, pero en menor grado.
  • Amarillo: se le considera el color de la sabiduría, de las personas a las que les gusta tener el control y ser líderes. También representa la alegría, la felicidad, la inteligencia y la energía.
  • Verde: representa el equilibrio, produce un efecto relajante, y se asocia a personas amantes de la naturaleza.
  • Turquesa: se relaciona con personas accesibles, que se comunican bien y disfrutan de la vida.
  • Azul: es el color de la verdad, la armonía y la esperanza. Sus partidiarios son personas honestas y leales, que desean una vida tranquila.
  • Morado: color al que se le asocia con la sabiduría, la creatividad, la independencia y la dignidad. También relacionado con la magia y el misterio; es el color de la serenidad.
  • Magenta: denota a una persona sensual, que sabe mostrar sus sentimientos.
  • Negro: se relaciona con personas respetables, amantes de la tradición. También representa el poder, la elegancia, la formalidad, la muerte y el misterio.
  • Gris: se refiere a personas independientes y autosuficientes, pero autocríticas. Es el color de la estabilidad, la creatividad, y simboliza el éxito.
  • Blanco: denota una personalidad autoprotectora, ordenada y tranquila. Significa la pureza, la inocencia y el optimismo.
  • Marrón: se relaciona a personas estables y seguras, consagradas a amigos y familiares. Es un color que denota calidez.

domingo, 3 de febrero de 2013

Sácale los colores a tu casa


Actualmente, si ojeamos una revista de decoración, nos encontramos con que todas las casas son clónicas. La inmensa mayoría opta por tonos neutros, arenas y blanco roto o marfil. Es cierto que los colores neutros permiten jugar con todo tipo de decoración, y da sensación de amplitud, pero son aburridos.

Si te gustan estos colores, personalízalos dando un toque de color intenso a una de las paredes. Por ejemplo, en los dormitorios: hazlo en la pared en que se apoya el cabecero. Y si tu opción es el gris, incluso atrévete a pintar una pared de negro. Te asombrará el resultado. Si por el contrario tu elección es el blanco roto, utiliza un granate como contrapunto; la combinación es preciosa.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que no todas las casa son iguales. A la hora de elegir un color, hemos de contemplar el tamaño y la luz que tiene cada habitación.

A veces te encanta un color, o bien porque lo has visto en casa de tu vecina o en una revista de decoración, pero los metros cuadrados de tu vivienda y la iluminación no son los mismos que los de ella; y ese mismo color en tu casa puede no parecer el mismo. Un color pierde intensidad frente a un gran ventanal, y se oscurece donde hay poca luz. Aparte, deberíamos considerar el tipo y el color de los muebles que lo acompañan.

Cuando eliges un tono en la carta de colores, tienes que tener un poco de imaginación e intentar situarle en la estancia que quieres pintar. Piensa que estás viendo un trozo muy pequeño de muestra de color. Ese tono va a parecerte un poco más intenso una vez lo hayas aplicado a la pared. No es que sea diferente a la muestra que has elegido, sino que el efecto óptico va a producir que ese color, al verle en una superficie mayor, y sobre todo dependiendo de la luz que reciba (natural o focos), te puede parecer más intenso.

Cuando quieras pintar más de una habitación con un mismo color, sería conveniente que hicieses diferentes muestras de ese tono en diferentes zonas de la casa donde haya cambios de luz. La muestra debería ser por lo menos de un metro cuadrado, y debes esperar hasta que esté bien seca para que aprecies el color real. No olvidéis que la pintura cambia de verla húmeda a cuando está seca.


Y, en las habitaciones de los niños, piensa que no hay reglas estrictas: es divertido mezclar colores intensos en diferentes paredes (azul y verde; verde y naranja; azul y amarillo). Ten en cuenta que a los críos les gustan los colores vivos, y así creas un ambiente desenfadado. 

martes, 29 de enero de 2013

Atrévete con el color


Atrévete con el color. Disponemos de un sistema tintométrico, donde puedes elegir el color que mejor se adapte a ti y a tu casa. Deja el blanco para los techos y molduras -a no ser que tengas techos muy altos- y personaliza cada rincón de tu casa.

El color define nuestra personalidad y a su vez influye en nuestro estado de ánimo. Apuesta por tonos cálidos y naturales para las zonas de estar y por los fríos para los dormitorios.

Si queréis algún consejo, no dudéis en mandarme un e-mail. Intentaré responderos en este blog.