lunes, 18 de febrero de 2013

El color y su proyección personal


Según la cromoterapia, cada color tiene su propia interpretación, y guarda relación con la personalidad y el estado de ánimo de cada individuo. Os indico unos ejemplos:

  • Rojo: indica un estado de gran energía, pasión, fuerza y vitalidad.
  • Naranja: este color se asocia a una persona entusiasta y creativa. Al igual que el color rojo, también es energético, pero en menor grado.
  • Amarillo: se le considera el color de la sabiduría, de las personas a las que les gusta tener el control y ser líderes. También representa la alegría, la felicidad, la inteligencia y la energía.
  • Verde: representa el equilibrio, produce un efecto relajante, y se asocia a personas amantes de la naturaleza.
  • Turquesa: se relaciona con personas accesibles, que se comunican bien y disfrutan de la vida.
  • Azul: es el color de la verdad, la armonía y la esperanza. Sus partidiarios son personas honestas y leales, que desean una vida tranquila.
  • Morado: color al que se le asocia con la sabiduría, la creatividad, la independencia y la dignidad. También relacionado con la magia y el misterio; es el color de la serenidad.
  • Magenta: denota a una persona sensual, que sabe mostrar sus sentimientos.
  • Negro: se relaciona con personas respetables, amantes de la tradición. También representa el poder, la elegancia, la formalidad, la muerte y el misterio.
  • Gris: se refiere a personas independientes y autosuficientes, pero autocríticas. Es el color de la estabilidad, la creatividad, y simboliza el éxito.
  • Blanco: denota una personalidad autoprotectora, ordenada y tranquila. Significa la pureza, la inocencia y el optimismo.
  • Marrón: se relaciona a personas estables y seguras, consagradas a amigos y familiares. Es un color que denota calidez.

martes, 12 de febrero de 2013

Suelos de vinilo y laminados


Los pavimentos de vinilo son la solución más económica, rápida y fácil de colocar para renovar los suelos de tu hogar. Su presentación puede ser en cortes de 2, 3 y 4 metros de ancho, en losetas e incluso en lamas autoadhesivas, que con sus cantos redondeados y su impresión en relieve imitan la madera a la perfección.

Son suelos confortables y muy resistentes, que pueden cubrir tanto habitaciones como cocinas y baños. Los diseños se van adaptando a las últimas tendencias en decoración, y varían desde las cerámicas tanto clásicas como rústicas hasta los más vanguardistas metalizados, pasando por las típicas maderas. Son ahora tendencia las lamas anchas de madera, con un toque envejecido.

Otra solución rápida y sencilla para cambiar tus pavimentos es la colocación de suelos laminados. Se pueden colocar sobre el suelo ya existente; no hace falta el uso de pegamento porque suele ir machihembrado, con lo que es posible ser instalado varias veces.

Son suelos resistentes a la abrasión y a los golpes. Algunos también presentan protección frente a la humedad y tienen base insonorizante.

Sus diseños generalmente imitan a las diferentes maderas, desde las claras como el haya y el arce, hasta las de acabado rústico ó country.

A la hora de elegir un suelo, tanto vinílico como laminado, ten en cuenta que los colores claros dan más amplitud al espacio, ya que reflejan la luz, mientras que los colores oscuros la absorben. También se debe colocar un único diseño en toda la casa. Te agrandará el espacio.

jueves, 7 de febrero de 2013

Alfombras y moquetas


Otras grandes estrellas de la decoración son las alfombras y moquetas. Aportan calidez al hogar y visten la casa. Su composición puede ser de lana, algodón, fibras sintéticas y fibras naturales como el sisal, coco, yute y algas.

Las de lana y algodón son más cálidas y actúan de aislante térmico tanto en invierno como en verano. Las de fibras naturales resultan muy adecuadas dentro de un ambiente rústico.

Las moquetas se suelen presentar en rollos de cuatro y dos metros de ancho, y aunque su uso general es para cubrir la totalidad de un suelo, a veces también es posible confeccionar alfombras al corte con ellas. En ese caso, lo ideal es rematarlas con una greca de algodón o piel en combinación al tono de la moqueta.

Cuando busques enmoquetar toda la vivienda con un mismo modelo, es mejor que optes por moquetas lisas en tonos suaves o neutros, que se adapten a toda la decoración de tu hogar y así agrandan el espacio e incluso te permitirá colocar alfombras sobre ella, para así realzar determinadas zonas de una habitación. Por lo general, las moquetas de lana suelen ser de colores neutros o más apagados que las sintéticas.

En cuanto a las alfombras, existe gran variedad de medidas estándar, para que puedas adaptarla a cualquier espacio. No obstante, algunos modelos te ofrecen la posibilidad de confeccionar medidas especiales.

Puedes encontrar diferentes diseños, desde las clásicas persas, y con motivos florales, hasta las de dibujos geométricos y lisas, tanto de pelo corto como de fibras largas y mullidas.

Ten en cuenta que cuando en una misma habitación colocas dos alfombras estampadas para diferenciar dos zonas, sus diseños deben estar en armonía o deben compartir una tonalidad. También, en un pasillo largo, en vez de colocar una única alfombra o tira de pasillo, queda muy bien visualmente colocar varias alfombras seguidas con unos centímetros de separación entre ellas. Parecerá que acortas el pasillo.

Y en cuanto a los diseños infantiles, puedes encontrar desde los más tiernos de Disney hasta sus superhéroes favoritos.

martes, 5 de febrero de 2013

Papeles pintados


El papel pintado nace como un sustituto de los tapices para las paredes. Su protagonismo en la decoración de Interiores ha sido siempre fundamental. Aún en la época en que el fatídico gotelé intentó hacerle sombra, incluso se fabricaba papel pintado con imitación a diversos estucados (picado, rayado, gotelé, estuco veneciano, etcétera). Me dirijo al gotelé como "fatídico" porque para mi opinión ha sido la técnica pictórica que más limitaciones ha supuesto a la hora de decorar una vivienda, ya que sólo permitía jugar con el color, mientras que sobre una pared lisa puedes combinar pintura con papel, vinilos, frisos, cenefas, etc.

Hoy en día existe una variedad enorme de papeles pintados, y su colorido va acorde en cada época a las tendencias de decoración (actualmente, gama de grises, arena, granates, chocolate). Su diseño es tan amplio que seguro encuentras lo que tienes en mente. Desde los clásicos medallones hasta los más vanguardistas diseños geométricos, pasando por románticas flores y las rayas más elegantes.

En cuanto a los diseños infantiles, tienes dónde perderte. Un mundo de ositos, hadas, piratas, coches de carreras y naves espaciales. Puedes convertir el dormitorio de tus hijos en el refugio donde puedan dar rienda suelta a tu imaginación, papeles llenos de colorido con sus personajes preferidos.

Referente al papel pintado para cocinas y baños, el cual ya era usado en el siglo XVIII para imitación de azulejos en las cocinas, actualmente estas colecciones están llenas de diseño y no se limitan a los clásicos marmolizados y cerámicas. Son papeles totalmente plastificados, lo que permite fácilmente su limpieza.

La ventaja del papel pintado sobre la pintura es que resulta más acogedor, y sobre todo que algunos, al ser texturizados, nos pueden disimular pequeñas imperfecciones de la pared.

Cuando empapelas una habitación, puedes combinar papel estampado con papel liso o de rayas, e incluso mezclar zonas de papel con zonas de pintura. Puedes dar protagonismo a una pared con un diseño floral, raya o geométrico, y pintar al resto de las paredes con un color afín o colocar un papel liso a tono del otro. Esto evita que el conjunto de resulte recargado.

Cuando coloques un papel de rayas debes tener en cuenta que estas, colocadas de forma vertical, crean sensación de altura, mientras que situadas de forma horizontal te dan más sensación de amplitud.

Y si buscas efectos especiales, existe una gran variedad en papeles que imitan a piedra, madera, pieles de animales y reptiles, e incluso imitación a diferentes metales.

domingo, 3 de febrero de 2013

Sácale los colores a tu casa


Actualmente, si ojeamos una revista de decoración, nos encontramos con que todas las casas son clónicas. La inmensa mayoría opta por tonos neutros, arenas y blanco roto o marfil. Es cierto que los colores neutros permiten jugar con todo tipo de decoración, y da sensación de amplitud, pero son aburridos.

Si te gustan estos colores, personalízalos dando un toque de color intenso a una de las paredes. Por ejemplo, en los dormitorios: hazlo en la pared en que se apoya el cabecero. Y si tu opción es el gris, incluso atrévete a pintar una pared de negro. Te asombrará el resultado. Si por el contrario tu elección es el blanco roto, utiliza un granate como contrapunto; la combinación es preciosa.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que no todas las casa son iguales. A la hora de elegir un color, hemos de contemplar el tamaño y la luz que tiene cada habitación.

A veces te encanta un color, o bien porque lo has visto en casa de tu vecina o en una revista de decoración, pero los metros cuadrados de tu vivienda y la iluminación no son los mismos que los de ella; y ese mismo color en tu casa puede no parecer el mismo. Un color pierde intensidad frente a un gran ventanal, y se oscurece donde hay poca luz. Aparte, deberíamos considerar el tipo y el color de los muebles que lo acompañan.

Cuando eliges un tono en la carta de colores, tienes que tener un poco de imaginación e intentar situarle en la estancia que quieres pintar. Piensa que estás viendo un trozo muy pequeño de muestra de color. Ese tono va a parecerte un poco más intenso una vez lo hayas aplicado a la pared. No es que sea diferente a la muestra que has elegido, sino que el efecto óptico va a producir que ese color, al verle en una superficie mayor, y sobre todo dependiendo de la luz que reciba (natural o focos), te puede parecer más intenso.

Cuando quieras pintar más de una habitación con un mismo color, sería conveniente que hicieses diferentes muestras de ese tono en diferentes zonas de la casa donde haya cambios de luz. La muestra debería ser por lo menos de un metro cuadrado, y debes esperar hasta que esté bien seca para que aprecies el color real. No olvidéis que la pintura cambia de verla húmeda a cuando está seca.


Y, en las habitaciones de los niños, piensa que no hay reglas estrictas: es divertido mezclar colores intensos en diferentes paredes (azul y verde; verde y naranja; azul y amarillo). Ten en cuenta que a los críos les gustan los colores vivos, y así creas un ambiente desenfadado.